Fisioterapia para cólicos del lactante en Valencia
La fisioterapia para cólicos del lactante en Valencia nos permite valorar qué puede estar causando el malestar de tu bebé y abordar dificultades como los gases, el reflujo, la disquecia o el estreñimiento. En Crecer sin Límites trabajamos con bebés desde sus primeros días de vida mediante una valoración individualizada y técnicas adaptadas para él.
Qué son los cólicos del lactante
Los cólicos del lactante son episodios recurrentes de llanto intenso o irritabilidad que aparecen en un bebé aparentemente sano y que resultan difíciles de calmar. Suelen comenzar durante las primeras semanas de vida y presentarse con mayor frecuencia durante la tarde o la noche.
Durante estos episodios, el bebé puede encoger o mover las piernas, cerrar los puños, arquearse, tensar el abdomen o expulsar gases. Sin embargo, estas señales también pueden aparecer por otros motivos, por lo que no todo llanto intenso debe atribuirse a un cólico.
La fisioterapia para los cólicos del lactante comienza con una valoración individualizada que nos permita conocer qué está ocurriendo y cómo está afectando al descanso, la alimentación y el bienestar del bebé.
Señales que conviene valorar para detectar un cólico
Cuando tu bebé llora, se encoge o parece incómodo y no consigues calmarlo, es normal pensar que tiene cólicos, pero no siempre es así.
Sin embargo, detrás de estas señales no tiene por qué haber un cólico del lactante, puesto que también pueden estar relacionadas con los gases, el reflujo, las tomas o la dificultad para hacer caca.
Algunas de las situaciones que conviene valorar por si acaso son:
- Llanto intenso o difícil de consolar, especialmente por la tarde o la noche.
- Exceso de gases y dificultad para expulsarlos.
- Abdomen tenso o movimientos frecuentes de las piernas.
- Regurgitaciones acompañadas de malestar.
- Irritabilidad durante o después de las tomas.
- Esfuerzo y llanto antes de realizar una deposición blanda.
- Estreñimiento o dificultad para hacer caca.
- Problemas para descansar o despertares frecuentes.
- Dificultades de agarre, chasquidos o entrada de aire durante la lactancia.
Estas señales no permiten determinar por sí solas qué le ocurre al bebé. La valoración ayuda a diferenciar los cólicos del lactante de otras alteraciones digestivas y a decidir qué tipo de acompañamiento necesita.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia pediátrica a los cólicos?
Desde la fisioterapia pediátrica valoramos de manera global al bebé. Observamos su movilidad, postura, respiración, abdomen y respuesta al contacto, además de recoger información sobre el embarazo, el parto, la alimentación y el momento en el que aparecen las molestias.
El tratamiento se adapta a la edad y a las necesidades de cada bebé. Utilizamos técnicas manuales suaves y pautas de movimiento orientadas a mejorar su movilidad y favorecer el funcionamiento coordinado de las estructuras implicadas.
También enseñamos a la familia recursos que puede aplicar en casa: formas de coger al bebé, movimientos, posiciones y pautas adaptadas a su caso. No ofrecemos una tabla idéntica para todos, porque un ejercicio útil para un bebé puede no ser el adecuado para otro.
Cómo trabajamos con tu bebé en consulta
Todos los bebés llegan con su propia historia. Por eso, antes de aplicar cualquier técnica necesitamos conocer cómo son las tomas, cuándo aparecen las molestias y qué habéis observado en casa. A partir de ahí, organizamos el trabajo de fisioterapia para bebés con cólicos en tres partes:
Valoración inicial
En la primera sesión recogemos información sobre los síntomas, las tomas, las deposiciones, el sueño y los momentos en los que aparece el malestar. También valoramos la movilidad y el estado general del bebé.
Tratamiento individualizado
A partir de la valoración, aplicamos técnicas adaptadas al bebé y a aquello que hemos observado. El tratamiento se realiza respetando su respuesta y sin recurrir a maniobras bruscas.
Pautas para casa
Explicamos a la familia cómo acompañar al bebé entre sesiones. Las pautas pueden incluir posiciones, movimientos suaves y pequeños cambios en algunas rutinas cotidianas.
Cólicos, reflujo, disquecia y estreñimiento no son lo mismo
Aunque pueden coincidir durante los primeros meses, hablamos de situaciones diferentes.
El cólico del lactante suele asociarse a episodios recurrentes de llanto intenso en un bebé que, fuera de esos momentos, parece encontrarse bien. Sin embargo, antes de atribuir el llanto a los cólicos conviene valorar si existe algún otro factor que esté generando malestar.
El reflujo se produce cuando el contenido del estómago asciende hacia el esófago. Las regurgitaciones son frecuentes durante los primeros meses, pero requieren valoración pediátrica cuando se acompañan de dolor, rechazo del alimento, dificultades respiratorias o problemas para ganar peso.
En la disquecia, el bebé realiza esfuerzo y llora antes de expulsar una deposición blanda. No debe confundirse con el estreñimiento, en el que las deposiciones suelen ser duras, dolorosas o poco frecuentes.
Diferenciar estas situaciones es importante para evitar pautas innecesarias y orientar correctamente a la familia.
La relación entre las tomas y las molestias digestivas
En algunos bebés, las molestias aparecen durante la toma o inmediatamente después. Un agarre poco eficaz, la entrada de aire, determinadas posturas o una dificultad en la coordinación de la succión, la deglución y la respiración pueden influir en cómo se alimenta el bebé.
Cuando observamos señales relacionadas con la alimentación, podemos completar la valoración desde la asesoría de lactancia y coordinarnos con el equipo de logopedia neonatal e infantil. Este trabajo conjunto permite revisar la toma y determinar si las molestias digestivas están relacionadas con alguna dificultad en la alimentación.
Cuándo debes consultar con el pediatra
La fisioterapia pediátrica no sustituye la valoración médica. El pediatra debe descartar la existencia de una enfermedad o de un problema que requiera atención sanitaria específica.
Es importante consultar especialmente si el bebé presenta fiebre, vómitos persistentes o de color verdoso, sangre en las heces, abdomen muy distendido, rechazo continuado del alimento, dificultades para respirar, decaimiento o problemas para ganar peso.
Ante cualquier duda sobre el estado general del bebé, la primera valoración debe realizarla su pediatra.
Fisioterapia para cólicos del lactante en Valencia
En Crecer sin Límites atendemos a bebés desde sus primeros días de vida. Nuestro equipo está especializado en fisioterapia neonatal y pediátrica y trabaja de forma coordinada con las áreas de lactancia y logopedia.
Las sesiones se realizan de forma individual, teniendo en cuenta lo que preocupa a la familia y la respuesta del bebé durante la valoración. Además del trabajo en consulta, explicamos qué podéis hacer en casa y resolvemos las dudas que puedan aparecer durante el proceso.
Nuestro centro de Valencia se encuentra en la calle Beato Nicolás Factor, 15.
Preguntas frecuentes sobre los cólicos del lactante
¿Cuándo puedo llevar a mi bebé al fisioterapeuta?
Podemos valorar al bebé desde sus primeros días de vida. No es necesario esperar a que las molestias sean muy intensas o se mantengan durante varias semanas.
¿La fisioterapia puede ayudar si mi bebé tiene muchos gases?
La fisioterapia para los cólicos del bebé comienza con una valoración de cómo se alimenta, su movilidad y los momentos en los que aparecen las molestias. Los gases pueden estar relacionados con diferentes factores, por lo que no indicamos las mismas pautas o ejercicios en todos los casos.
¿La fisioterapia trata el reflujo del bebé?
La valoración y el seguimiento del reflujo corresponden al pediatra. Desde la fisioterapia podemos valorar otros factores físicos o funcionales que estén influyendo en el malestar del bebé y trabajar de manera coordinada con los profesionales sanitarios implicados.
¿Cuántas sesiones son necesarias?
Depende de lo que observemos en la valoración inicial y de la evolución del bebé. Tras la primera sesión explicamos a la familia qué hemos encontrado y si consideramos necesario realizar un seguimiento.
¿Qué debemos llevar a la primera consulta?
Conviene traer los informes médicos disponibles y anotar cuándo aparecen las molestias, cómo son las tomas y las deposiciones y qué medidas habéis probado anteriormente. Si es posible, procurad que el bebé no llegue con demasiada hambre para poder realizar la valoración con mayor comodidad.
¿Tu bebé tiene cólicos o molestias digestivas?
Si notas que tu bebé está incómodo, llora con frecuencia o tiene dificultades relacionadas con las tomas o las deposiciones, podemos realizar una valoración para entender qué está ocurriendo.