Tortícolis muscular congénita

¡Descubriendo la Tortícolis muscular congénita y cómo la fisioterapia puede ayudar!

¡Hola familias! Hoy vamos a adentrarnos en un tema importante y quizás algo desconocido para muchos: la tortícolis muscular congénita en bebés y cómo la fisioterapia pediátrica puede marcar la diferencia en su tratamiento y recuperación.

¿Qué es la Tortícolis Muscular Congénita?

Imaginen que su bebé, esa personita adorable que acaban de traer al mundo, tiene dificultad para mover su cabeza de un lado a otro.

¿Habéis notado que siempre parece mirar hacia un lado específico? ¿Qué al intentar girar su cabeza hacia el otro lado, parece incómodo o tiene dificultades?  Esto podría ser un signo de tortícolis muscular congénita.

La TMC es una condición en la cual un músculo del cuello, el esternocleidomastoideo (sí, suena complicado, pero tranquilos, lo explicaremos), está tenso o acortado, lo que dificulta el movimiento normal de la cabeza del bebé.

¿Cómo puede ayudar la fisioterapia pediátrica?

Aquí es donde entra en juego la fisioterapia pediátrica. Los fisioterapeutas pediátricos son profesionales especializados en el tratamiento de niños y bebés, y están capacitados para abordar una variedad de condiciones, incluida la tortícolis muscular congénita. ¿Qué hacemos?

  1. Evaluación detallada del bebé
  2. Plan de tratamiento
  3. Pautas específicas para casa
  4. Seguimiento del desarrollo del bebé

¿Por qué es importante tratar la tortícolis muscular congénita?

Es natural preguntarse por qué es importante tratar la tortícolis muscular congénita, especialmente si parece que su bebé está creciendo bien y no experimenta ningún otro problema de salud aparente. Sin embargo, hay varias razones por las cuales el tratamiento temprano de esta condición es crucial:

  • Promueve el desarrollo motor: El movimiento libre y sin restricciones del cuello es esencial para el desarrollo motor adecuado de su bebé, incluido el fortalecimiento de los músculos del cuello y la espalda, así como la adquisición de habilidades importantes como gatear y sentarse.
  • Previene complicaciones futuras: Dejar la tortícolis muscular congénita sin tratar puede conducir a complicaciones a largo plazo, como asimetrías faciales y del movimiento, problemas de postura y restricciones en el rango de movimiento del cuello.
  • Fomenta el vínculo y la interacción: Al mejorar el confort y la movilidad de su bebé, el tratamiento de la tortícolis puede facilitar el vínculo entre padres e hijos y fomentar una interacción más fluida y satisfactoria durante las actividades diarias.

En resumen, la TMC puede ser un desafío, pero con el apoyo adecuado de un fisioterapeuta pediátrico, su bebé puede superarlo con éxito. Desde la evaluación inicial hasta el diseño de un plan de tratamiento personalizado y el seguimiento continuo, la fisioterapia pediátrica desempeña un papel fundamental.

Si tienen alguna preocupación sobre el movimiento del cuello de su bebé o creen que podría estar experimentando TMC, no duden en consultar a un fisioterapeuta pediátrico. Recuerden, cuanto antes se aborde esta condición, mejores serán las perspectivas de su bebé para un desarrollo saludable y feliz. ¡Estamos aquí para ayudarles en cada paso del camino!

¡Gracias por acompañarnos, esperamos poder ayudar con esta información, podéis obtener más información sobre fisioterapia en nuestro apartado https://crecersinlimites.es/fisioterapia-pediatrica/

Si necesitáis ayuda profesional nos podéis encontrar en:

¡Nos vemos en el próximo blog!